“Hay un brutal exceso de oferta inmobiliaria”

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El político, empresario y economista habla pormenorizadamente y con pesimismo de la situación de la economía nacional. Dice que la industria está sufriendo por el anclaje del tipo de cambio y que hay sobreinversión en construcción. Recomienda “sembrar” en hidrocarburos.

Redacción IDEAS
Samuel Doria Medina sigue combinando su vocación política con la económico-empresarial. Desde estas dos perspectivas hace una evaluación rica en ejemplos de la situación de la economía nacional, estresada por una desaceleración que ya lleva tres años.
Durante los últimos diez años los depósitos bancarios han crecido progresivamente. Esto ha cambiado en los últimos meses. Ahora los bancos están recibiendo menos depósitos. A falta de ellos, ha aumentado la cantidad de recursos que la banca está tomando de las AFP para hacer sus préstamos. El BCB está tratando de corregir esta liquidez rebajando el encaje obligatorio de los depósitos. ¿A qué se debe esto?
Los depósitos han dejado de crecer. Es una de las manifestaciones, pero hay muchas de la crisis.
Una que me ha llamado la atención es que en los últimos meses y después de una década las ventas de cemento han decrecido. O la mora bancaria ha comenzado a subir. Y el gobierno ha visto cómo se reduce su presupuesto de manera importante. Ha tratado de cortar lo menos posible sus actividades, así que ha hecho los recortes a las gobernaciones y alcaldías…
Veamos por ejemplo el conflicto en Achacachi… Yo visité Achacachi, un colegio me invitó, y la principal preocupación de la población es que no haya obras. Ahora que no hay dinero ven con claridad cómo la corrupción le quita dinero a las obras, y por eso protestan contra el alcalde…
Entonces, el problema va desde la Avenida Camacho (donde están las oficinas de los bancos en La Paz) hasta las pequeñas poblaciones del país…
Hace un año que lo vengo advirtiendo. Dije que se venía una crisis y que ésta se podía evitar, pero el Gobierno lo negó. Consideró que las expectativas eran más importantes que la realidad y por eso su discurso planteó: “Aquí no hay ningún problema”.
Y entonces, ahora ya hay una crisis económica, y ya no se puede vacunar a la economía. Solo queda enfrentar la crisis…
Pero, ¿puede haber una crisis cuando estamos creciendo?
Técnicamente hablando, lo que hay es una “desaceleración”. En el pasado hemos crecido en un promedio de 5%, con un pico de casi 7%, y ahora estamos en la mitad. Vamos a crecer alrededor del 3,5%. Además este crecimiento se está haciendo a costa de un déficit público ascendente. Y con déficit comercial, por lo que estamos perdiendo reservas e incrementando la deuda externa.
El 6 de agosto el presidente (Evo Morales) dijo que aumentaron las reservas. Sí, pero lo han hecho con endeudamiento. Si uno se presta para acumular reservas, uno no puede pensar que esto esté bien, ya que está creando pasivo…
Hay problemas complicados en varias áreas, que se van a ir profundizando… El error éste que ha cometido el Gobierno de anclar el tipo de cambio: Hace más de un año se le sugirió que haga un ajuste (devaluatorio) de un centavo cada semana. Se negaron. He escuchado que hoy hay discusiones en el Gobierno sobre si mover o no el tipo de cambio.
Porque es impresionante ver cómo el flujo de compras en las poblaciones fronterizas se ha trasladado a los países vecinos. Estuve en Cobija para el 6 de agosto y vi que allí se consume cerveza brasileña. Ésta cuesta la mitad que la cerveza boliviana porque, muy hábilmente, los brasileños han creado una cerveza especial de exportación que no paga impuestos… Esto hace que las ventas de cervezas bolivianas en esta zona del país se hayan acabado.
O la carne… En las poblaciones fronterizas nadie consume carne boliviana por el costo que tiene.
Una vaca boliviana carneada de buena calidad cuesta 500 dólares; la brasileña, 300 dólares.
La gente va a hacer mercado al Brasil. Y lo mismo pasa en la frontera con Argentina, la frontera con Chile…
El costo de vida de Santa Cruz, primero, y La Paz, después, se ha elevado mucho. Están muy caras para comer, para…
Hasta para estudiar, ¿no? La cantidad de bolivianos que estudian en muchos lugares del extranjero, porque es más barato hacerlo incluso en Europa…
Imagine la competencia que representa el extranjero en otras áreas. Por eso muchas industrias están con problemas. En 2015 la industria PIL perdió 4 o 5 millones de dólares; el año pasado ha perdido 20 millones de dólares. Si sigue en ese ritmo, puede irse a la quiebra.
Las cementeras están en guerra de precios, porque hay menos actividad, porque hay importación en las zonas fronterizas, hay bastante cemento peruano y brasileño…
Todos los que están en la industria están siendo fuertemente perjudicados por la política cambiaria.
Veo serios riesgos en varios sectores. Con Google Earth uno puede ver lo que pasaba en el pasado en (las urbanizaciones cruceñas) Urubó y Urubó II. Se ve dos casas en 2002 y cinco en 2003, etc. Se ve que en 15 años se ha vendido unas 400 casas y terrenos en estas urbanizaciones.
Ha habido una fiebre de los bienes raíces (la inversión llega a este sector porque es “no transable”, no tiene competencia del extranjero, pues no se puede importar un departamento). Se ha comenzado con las “Playa Turquesa”, los “Golf”… 10 urbanizaciones que ha puesto en oferta…
6.000 terrenos. Si el Urubó I y II se ha vendido en 15 años, estas nuevas urbanizaciones se deberían vender en 200 años. Y luego han aparecido otras que están a 50 kilómetros del Urubó, dirigidas a segmentos más bajos… ¡Y ofrece 60.000 terrenos! O sea, ¿es para los próximos 1.000 o 2.000 años, no?
¿Entonces usted cree que hay una burbuja inmobiliaria?
Los bancos que han financiado estos proyectos están sólidos, pero hay un brutal exceso de oferta, así que la construcción tiende a estancarse y los precios de los terrenos van a caer tarde o temprano.
En Santa Cruz y La Paz hay varias empresas que están despidiendo empleados (las menciona), en fin… Hay gran cantidad de postulantes a cada empleo que se abre…
 Se está generando una situación adversa.
El Gobierno debe tomar los pasos adecuados para resolver esto.
Bolivia tiene mucho para endeudarse…
Siempre hay que ver para qué se endeuda uno. Si uno se endeudara para corregir los problemas… eso es lo que hizo en los años 90. Pero ahora…
“En Ecuador hicieron su tarea; nosotros no”
¿Considera que lo estructural también está mal?
En el último Congreso (del Petróleo y el Gas) de YPFB, un experto ha revelado que se ha producido una separación entre los precios del gas y el petróleo. Ha dicho que el precio del petróleo se estabilizará en 60 dólares por barril, pero el precio del gas se estancará en cuatro dólares por millón de BTU, porque hay un exceso de oferta de gas en el mundo.
Nosotros hemos recibido hasta 12 dólares por millón de BTU de gas. Si el precio se estabilizara en cuatro, con menos consumo del Brasil en los próximos años… Esto significaría que los ingresos fiscales se mantendrán menguantes…
Hasta 2019 seguimos teniendo un contrato con Brasil que relaciona el precio del gas y el del petróleo. Digamos que mejoraran los ingresos en los siguientes dos años. ¿Esto disiparía los riesgos que usted advierte?
No soy muy optimista sobre lo que va a ocurrir con la economía internacional. Estamos en agosto, el precio del petróleo está en 50 (dólares el barril). Estados Unidos tienen unas reservas de 650 millones de barriles, más que nunca en su historia… Hay muchos actores que no le hacen caso a la OPEP… Difícil ser optimista en este escenario.
La economía estadounidense está muy bien, pero no veo que China sea capaz de aumentar la demanda internacional de materias primas al nivel pasado…
El pecado mayor que sale a la luz en esta situación es el no haber diversificado la economía. El seguir dependiendo del gas y los minerales… Y es mucho más difícil que esto cambie ahora…
En cambio en el Ecuador han hecho su tarea. Si bien están endeudados, sufren por la crisis regional y demás, en lo estructural… El Ecuador dependía del banano, el petróleo y el camarón. En estos diez años han incorporado otros tres sectores. Turismo: en este momento están presentes en el Ecuador todas las cadenas mundiales de hoteles y eso es porque hay demanda. Y han mejorado la producción de café y cacao. Entonces la economía del Ecuador depende ahora de seis sectores y no de tres. En este país ha habido muchos problemas de deuda, de gastos innecesarios, pero estructuralmente está mejor.
En cambio, en nuestro caso es al revés. No estamos sufriendo mucho la crisis porque tenemos reservas y capacidad de endeudamiento, pero en lo estructural…
Además, el tema de hidrocarburos no está bien manejado, no hay cuantificación de reservas, los descubrimientos van a ser muy lentos. Se da mucha importancia a contratos de 100 o 200 mil dólares, pero las autoridades no se preocupan por los grandes temas.
En minería lo mismo. No ha habido exploración y los que han explorado y han encontrado, han sido nacionalizados. Entonces, ¿quién va a venir a invertir?
¿Sigue creyendo que el “50-50 ” (de las utilidades petroleras) que propuso en las elecciones era bueno para el país?
Bueno… En el petróleo, los expertos lo dicen muy claramente, hay etapas de siembra y etapas de cosecha. Tenemos que darnos cuenta de que ha terminado la etapa de cosecha. Ahora hay que sembrar. Por no ser claro, el Gobierno les da a las petroleras mucho más (de lo que podría darles con incentivos) a través de los “costos recuperables” de sus contratos… Y lo hace sin control, ¿no ve?
“Yo daría más racionalidad al gasto del Estado”
Usted ha propuesto soluciones económicas en las que aparece un “Samuel del ajuste”, que recuerdan el papel que personas como usted cumplieron en los años 90, cuando, declarándose de “centro-izquierda”, tuvieron que ajustar la economía. A la gente eso no le gusta. Prefiere una administración como la actual que le está metiendo más leña a la caldera que el discurso de recortar aquí, no gastar allá, etc.
No, no. Lo que yo he pedido y sigo pidiendo es racionalidad. Esto significa ya no hacer más estadios, canchas y compra de aviones, y destinemos los recursos a la salud.
Si podríamos calcular cuánta productividad le restamos a la economía con la falta de atención de salud del país. No hay duda de que la inversión más rentable en términos humanos y sociales es la salud.
Pero aun si se gastara en salud, tendríamos igualmente los problemas macroeconómicos que ha mencionado…
Si volcáramos los gastos innecesarios actuales a la salud, tendríamos un cambio muy importante.
Y no se trata de ladrillos y cemento, ni siquiera de equipamiento, sino de invertir en recursos humanos. Si no pagamos a los especialistas no vamos a tener ningún resultado.
En lo que tiene que ver con lo productivo… Si no se cambia el énfasis y no se comienza a apoyar nuevos emprendimientos, si no se genera señales se seguridad jurídica, si  no se suma la inversión extranjera… no vamos a avanzar en el cambio del eje productivo.
¿Usted achicaría el gasto del Estado?
Lo que yo haría es dar más racionalidad al gasto. No puede ser que el mayor incremento se dé en el gasto corriente. Cuando deberíamos usar estos recursos para la diversificación productiva y la salud.
El Estado debe dedicarse al gas, a la energía.. a lo estratégico, y que lo haga con los mejores profesionales y con una política clara; no para convertir (estos sectores) en un botín político…
Y en cambio el Estado no debe meterse en cosas absurdas, como tener una empresa de seguros.
Todo esto debe ser revisado.  Y lo que no funcione bien, hay que cerrarlo, aunque tratando de no causar desempleo, sino racionalizando los recursos con que se cuenta.